Passivhaus

Lograr la temperatura idónea y administrar el gasto energético en nuestro pais es un desafío.
 
En muchas viviendas se derrocha energía en aspectos difíciles de apreciar, y que producen excesivos gastos en energía, y una gran contaminación.

Este perjuicio ecológico y económico fue el que impulsó a los alemanes a desarrollar un nuevo estándar de construcción: Passivhaus.
 
Hoy es tendencia en Europa, con España a la cabeza, en Asia, con China y Japón, y recientemente, se sumaron Uruguay y Chile, países con un gran compromiso con lograr la eficiencia energética en sus territorios. 

Passivhaus: ¿Qué es?

Passivhaus (Passive House Standard o Estándar de Casas Pasivas)
Se trata de un estándar de construcción de vivienda creada para mantener las condiciones atmosféricas ideales en su interior logrando un ahorro energético que oscila entre el 70% y el 90% respecto a una vivienda convencional.

Si bien este tipo de diseño es mayormente usado en viviendas unifamiliares, su nulidad también aplica a hoteles, oficinas, edificios gubernamentales, centros educativos, etc. 

Una de las principales ventajas de este proceso es que no supone el uso de un tipo de producto, material o estilo arquitectónico específicos sino la optimización de los recursos existentes a través de técnicas pasivas, como por ejemplo un buen factor de forma, que reduzca la superficie en contacto con el exterior para disminuir las necesidades de climatización, una orientación correcta de las ventanas para aprovechar el calor del sol cuando están cerradas y la ventilación natural al abrirlas, o poner protecciones solares que impidan un sobrecalentamiento en verano.

¿Cómo lograr una Passivhaus? 

Existen seis pilares para cumplir con este estándar, que son los que se revisan para certificar un proyecto como Passivhause:

1 - Excelente aislamiento térmico: Un muy buen aislamiento de la envolvente es beneficioso tanto en invierno como en verano: las paredes exteriores, la cubierta y la solera deben tener una baja transmitancia térmica.

2 - Ventanas y puertas de altas prestaciones: Los huecos son el “punto débil” de la envolvente, por lo que se debe poner mucha atención en su ubicación durante el diseño del proyecto, y en su correcta colocación durante la obra.

3 - Ausencia de puentes térmicos: La transmisión de energía no sólo se da en los elementos generales como paredes o techos, sino que también se da en las esquinas, ejes, juntas, etc. Se producen pérdidas o ganancias no deseadas y las temperaturas superficiales en esas zonas suelen ser inferiores a las del resto de la envolvente, pudiendo provocar la aparición de moho.

4 - Hermeticidad al aire: En un edificio Passivhaus, la envolvente es lo más hermética posible logrando una eficiencia elevada del sistema de ventilación mecánica. Esto se logra cuidando al máximo la ejecución de las juntas durante la construcción.

5 - Ventilación mecánica con recuperación de calor: Las personas y los electrodomésticos generan calor, éste es reaprovechado por el sistema de ventilación, al precalentar el aire limpio entrante antes de expulsar el aire viciado.

6 - Equipos con certificación: Europea A+, A++ o A+++: el ultimo eslabón es la utilización de aparatos electrónicos de gran eficiencia energética, que aprovechen al máximo las reducciones que todos los ítems anteriores aportan. Los equipos Acondicionadores de Aire son claves en esta ecuación, por eso se recomienda la tecnología Inverter, como la que está presente en los aires Tokyo o LG. Estos equipos permiten un ahorro de hasta un 40% en comparación con equipos tradicionales. 

En resumen, este estándar recomendado para el proceso de construcción (se puede aplicar en obras finalizadas, pero es más complejo) supone una pequeña elevación de los costos iniciales del proyecto, pero una vez finalizado, la estructura podría lograr hasta un 90% de eficiencia energética, lo que supondría un excelente ahorro en costos y por sobre todo, una reducción enorme de polución ambiental. 

En tu opinión: ¿Creés que este estándar sería posible de aplicar en Paraguay?