Una pequeña gota, un gran cambio

Desde pequeños oímos la frase "el agua es vida" pero, ¿alguna vez te preguntaste cuál era su importancia real?

Todas las mañanas al despertarte, por lo general, tomás una ducha rápida, te preparás un café, lavás tu taza y te vas a trabajar. Al llegar a la oficina preparás tu tereré o mate, cargás tu botellita de agua o te preparás el segundo café del día. Tu cuerpo te pide agua, ya sea para higienizarte o mantenerte hidratado. 

El agua es un recurso imprescindible para tu vida y la de todas las personas que te rodean, pero como muchas veces no la tenemos en cuenta, no comos conscientes de su gran valor pese a que vivimos en un país con una de las reservas más grandes del mundo: el Acuífero Guaraní.

Por este motivo queremos dejarte un par de consejos útiles para tu día a día y aprovechar mejor este recurso natural:
Lavar los platos de forma más eficaz y ecológica es posible con un lavavajillas, solo tenés que tener en cuenta que siempre que lo utilices tenés que hacerlo en su máxima capacidad, así vas a consumir menos tiempo, agua y electricidad que si lo utilizás en dos rondas con menos vajillas en una capacidad menor.

Cuando lavás tu vehículo o si simplemente querés limpiar la entrada de tu casa o tu jardín, es bueno reutilizar y ahorrar recolectando el agua de lluvia, así aprovecharás esta reserva y disminuirás el consumo significativamente. También es conveniente utilizar esta agua para regar durante la noche las plantas de tu jardín o maceteras, no olvides colocar platos debajo de estas últimas. 

Si notás que la factura del agua indica un consumo elevado y no entedés por qué, entonces es hora de revisar las instalaciones en tu hogar como la cocina, el baño, el lavadero, etc, así podés evitar posibles cañerías en mal estado o pérdidas de agua. El mantenimiento regular de las instalaciones de tu casa es indispensable, al igual que adquirir productos de calidad y contratar a profesionales para reparar los inconvenientes.

Cuando tengas que lavar tu ropa, tratá de tener la cantidad de ropa suficiente para que valga la pena el agua empleada. Nunca un ciclo con una carga de agua que no sea la indicada para la cantidad y peso de las prendas. Si solo vas a lavar un par de cosas es mejor esperar a juntar más ropa o en todo caso utilizar el ciclo mínimo de agua.
Cuando decidas hacer mejoras en tu cocina pensá en elegir productos que te ayuden a ahorrar en el consumo de agua, podés empezar con cosas pequeñas como filtros y purificadores. Si estás pensando ir más allá, podés optar por una heladera de frío seco de manera que no acumule hielo en sus paredes y ayude a mantener las propiedades de tus alimentos. 

No olvides que la clave está en empezar por vos, educar y concientizar a las personas a tu alrededor. ¡Evitá el desperdicio del agua y ayudá al planeta!